viernes, 17 de febrero de 2012

La hora del lobo

 LA HORA DEL LOBO (Vargtimmen) (1968)
Dirección: Ingmar Bergman.
Intérpretes: Max Von Sydow, Liv Ullman, Gertrud Fridh, Georg Rydeberg.


  Nos encontramos ante una película de horror, probablemente la más sombría y turbadora de toda la filmografía bergmaniana. Una obra maestra absoluta en la que el cineasta sueco reflexiona sobre las relaciones destructoras que se establecen entre el artista y su insaciable público.
Supone además la culminación de la influencia expresionista en Bergman, tanto desde un punto de vista estético como conceptual.


En este sentido cabe recordar que la esencia del expresionismo es la interpretación subjetiva del mundo, predominando la imaginación y lo onírico sobre el realismo. Esto es lo que ocurre en el filme, donde la realidad se confunde con la imagen atormentada que tiene de la misma el protagonista, de modo que con frecuencia lo que vemos en pantalla no es más que la exteriorización de esos fantasmas y demonios internos que lo acechan.
Esa estructura narrativa en la que se alternan lo real y lo pesadillesco recuerda mucho a algunas de las narraciones de E.T.A. Hoffmann, escritor y compositor que ha influido de forma notable en cineastas como David Lynch, al que Bergman se adelantó, en todos los sentidos, varias décadas con cintas tan complejas y rompedoras como “Persona” (1966) o la que ahora nos ocupa.

En definitiva, título esencial de su autor y uno de los más logrados de los que rodó en la isla de Farö. De atmósfera opresiva, angustiosa e inquietante.



"La hora del lobo es el momento entre la noche y la aurora cuando la mayoría de la gente muere, cuando el sueño es más profundo, cuando las pesadillas son más reales, cuando los insomnes se ven acosados por sus mayores temores, cuando los fantasmas y los demonios son más poderosos..."

 Ingmar Bergman, La hora del lobo.
























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