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lunes, 27 de enero de 2014

Manuel Álvarez Bravo

Manuel Álvarez Bravo (Ciudad de México, 4 de febrero de1902 - 19 de octubre de 2002) fue un fotógrafo y cineasta mexicano.

 Reconocido por plasmar el paisaje y la gente de su país con maestría y originalidad. Trabajó al lado del cineasta ruso Sergéi Eisenstein.
Su padre fue un profesor, que de vez en cuando se dedicaba a la fotografía y a la pintura. Álvarez Bravo, antes de dedicarse a la fotografía fue burócrata en varias dependencias, intentó estudiar contaduría, pero en 1915 inició su camino hacia el quehacer artístico y se inscribió en la Academia de San Carlos para estudiar arte y música.
A pesar de estos estudios, Álvarez Bravo siempre ha sido considerado como autodidacta. Su primera influencia importante en el universo de las imágenes la tuvo en 1923 al conocer al fotógrafo alemán Hugo Brehme, quien lo incitó a comprar su primera cámara. Para 1925 obtuvo su primer premio en un concurso local en Oaxaca. Iniciaba pues, la historia de uno de los padres de la fotografía Mexicana. En el mismo año, contrajo matrimonio con Lola Álvarez Bravo (cuyo nombre verdadero era Dolores Martínez de Anda y quien años más tarde, asumió la misma profesión y tomaría artísticamente su apellido).



Por aquellos tiempos conoció a Tina Modotti, Diego Rivera y Pablo O'Higgins, entre otros. Estas amistades lo estimularon ideológica y políticamente hacia el carisma social que distingue toda su obra: plasmar la cultura e identidad mexicanas, con una visión que va más allá de una simple documentación, adentrándose con gran imaginación en la vida urbana y la de los pueblos, los campos, la religión, el paisaje y las tradiciones.



Ese mismo año se volcó por completo a la tarea fotográfica y en 1932 realizó su primera muestra individual en la Galería Posada. En esa época compartió exposiciones con el famoso fotógrafo francés Henri Cartier-Bresson en las salas del Palacio de Bellas Artes de la Ciudad de México, fascinando a André Bretón, quien descubrió en su trabajo un surrealismo innato.



 Durante este periodo se adentró en la experiencia de nuevas soluciones que lo apartaron por completo del lenguaje visual desarrollado por los artistas de la lente que lo antecedieron, empleando elementos que dan mayor énfasis a la capacidad para evocar imágenes, a través de los sugestivos títulos de sus fotografías, basadas en la cultura y en la tradición mexicanas, que denotan una gran perspicacia y, en ocasiones, un fino sentido del humor.


La década de los cuarenta, marcó el inicio de Álvarez Bravo en el mundo del cine con !Que Viva México!(Eisenstein, 1930), y participó en rodajes con personalidades como John Ford y Luis Buñuel. Asimismo, en 1944, fue realizador del largometraje Tehuantepec, y de los cortometrajes Los tigres de Coyoacán, La vida cotidiana de los perros, ¿Cuánta será la oscuridad?  y El obrero . Es en esta década cuando consolida su madurez artística , mediante recursos tales como la yuxtaposición, el aislamiento de detalles y el ordenamiento con rigor geométrico. Ello dio como resultado el manejo simultáneo de lo familiar y lo inesperado, generando una ambigüedad que invita al espectador a ver con nuevos ojos las cosas cotidianas y a construir su propio significado. Falleció el 19 de octubre de 2002 a la edad de 100 años.
Fuente documental Wikipedia





























Licencia Creative Commons
Este obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-CompartirIgual 3.0 Unported.

Francesca Woodman, juego de espejos

Francesca Woodman nació en Denver, Colorado un 3 de Abril de 1958.
La infancia de Francesca transcurrió entre Boulder, un pueblo de Colorado, y Antella, una aldea de la campiña toscana frecuentada por artistas y exponentes de la alta sociedad de Florencia. Su interés por la fotografía surgió a una edad muy temprana, con solo 13 años empezó con sus primeros trabajos, ya adoptando un estilo característico, casi siempre fotografiando en blanco y negro, con formato cuadrado, y dando prioridad a la iluminación para, a través de ella, conseguir centrar la atención sobre un sujeto principal  en la escena.



Entre los años 1975 y 1979 fue estudiante de la Rhode Island School of Design en Providence, y fue aceptada en el Programa de Honores que le permitía vivir durante un año en las instalaciones de la escuela en Palazzo Cenci en Roma. Allí se identificó con el surrealismo y el futurismo, que desde entonces ganaron presencia en sus fotografías, así como la decadencia, representada en las paredes desnudas y los objetos antiguos que también comenzaron a poblar sus trabajos.


 Se trasladó a Nueva York en 1979, donde quiso hacer carrera fotográfica. Envió portafolios a algunos fotógrafos de moda, pero sus esfuerzos no se vieron recompensados. Debido a su fracaso y a una ruptura sentimental, Woodman entró en una depresión. El 19 de enero de 1981 Francesca Woodman se suicidó saltando por una ventana de Manhattan el 19 de Enero de 1981 con apenas 23 años de edad.


Su obra consiste en retratos de mujeres en blanco y negro, siendo ella misma la modelo en muchas ocasiones. El cuerpo es uno de los temas centrales de su fotografía; las figuras humanas aparecen borrosas, perdidas en la sombra, parecen formar parte de las salas invadidas por el deterioro.


Para Francesca Woodman el medio preferido para sus imágenes era el libro: sus fotos pasaban desapercibidas en galerías, sobre todo si tenían que competir con las imágenes de moda, aumentadas a tamaños descomunales. Diseñó libros para recoger sus fotografías, pero sólo se publicó uno de ellos: Algunas geometrías interiores desordenadas, en 1981.



Si bien sus imágenes revelan una fascinación estética por la muerte y la decadencia, materializada en casas decrépitas, flores secas y paredes desconchadas, sus imágenes no sólo se mantienen ajenas a la desesperación que precede un suicidio, sino que rezuman vitalidad, energía, poder y ansia de experimentación. Casi nunca enseña el rostro y experimenta con su cuerpo desnudo. A veces se mira con los ojos de una mujer y otras con el deseo de un hombre, pero nunca soporta estar fuera del encuadre.



Su obra consiste, mayoritariamente, en retratos de mujeres en blanco y negro, siendo ella misma la modelo en muchas ocasiones. El cuerpo es uno de los temas centrales de su fotografía; las figuras humanas aparecen borrosas, perdidas en la sombra, parecen formar parte de las salas invadidas por el deterioro. Femeninas, sensuales, intensas, a veces dramáticas, pero nunca desesperadas. Así, la mayoría de las imágenes de Francesca parecen tejer un mundo deliberadamente enigmático que le ha valido, junto con una turbulenta estancia en Roma y el epílogo del suicidio, también una fama de fotógrafa con aura maldita.












http://www.enkil.org/2010/10/11/francesca-woodman-un-instante-entre-muchos/

http://es.wikipedia.org/wiki/Francesca_Woodman

jueves, 22 de agosto de 2013

Rojo sangre

 

Esta noche me ha traído unas rosas rojas, casi color sangre y una botella de rioja.
Ahora nos estamos bebiendo este vino tinto tan sabroso,  aunque para mi gusto un poco rosado, yo lo prefiero con un tono más oscuro.
Toda la casa está llena de cosas rojas que me ha ido regalando, pintura de uñas, lápiz de labios, ropa interior, las cortinas, la alfombra, joyas, y así toda clase de objetos  inimaginables.
Recuerdo cuando me regaló los pendientes de rubí, eran tan parecidos a dos gotas de sangre; esa noche  dormí tan bien como los ángeles, si  pero solo esa noche.
Al final todo baratijas y sucedáneos, nada tiene el color rojo de la sangre, ese brillo, esa sustancia líquida y espesa, esa textura, ese tibio calor.
Me entretiene con sus engaños, así los días van pasando y yo lo consiento, aún no se porqué, pero esta noche se acabó ya no aguanto más, yo lo que quiero es el verdadero color de su sangre.

Narciso del Río

miércoles, 6 de junio de 2012

Karl Blossfeldt

Karl Blossfeldt (13 de junio de 1865 – 9 de diciembre de 1932) fue un fotógrafo alemán conocido por sus fotografías de formas vegetales y miembro de la llamada Nueva objetividad (Neue Sachlichkeit).

Karl Blossfeldt comenzó a estudiar escultura en 1881. Fue moldeador en una fundición, donde ya usaba hojas como presentación para sus adornos. Más tarde, con 19 años, empezó estudios gráficos en la Escuela de Artes Aplicadas de Berlín. Pero su pasión era la fotografía.
 Su primer libro Urformen der Kunst (Las formas originales del Arte) aparece en 1928 publicado por la importante editorial berlinesa Wasmuth, y lo convierte en mito de un día para otro. Una vez retirado, publica poco antes de morirse "Wundergarten der Natur" (El jardín maravilloso de la naturaleza, 1932).


Karl Blossfeldt veía sus fotografías como material de aprendizaje, no como obras de arte autónomas. Sus fotografías, cuya escala agrandaba y que convertía en diapositivas, se han proyectado sobre paredes y han servido como modelo para clases de dibujo y para observar detalles de plantas. Además, ilustró formas y estructuras naturales y sus obras se han utilizado como modelos ornamentales de productos.
El mismo Blossfeldt se consideraba más un fanático de las plantas que un fotógrafo. Con sus estudios precisos, descubrió detalles gráficos y cual botánico nombraba sus fotografías con nombres latinos.