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lunes, 27 de enero de 2014

Edward Weston

Edward Weston  fue un fotógrafo estadounidense que se caracterizó por utilizar una cámara fotográfica de placas con un formato de 18 X 24 cm y emplear el primer plano en temas naturales para obtener formas poco corrientes. Fue uno de los fotógrafos más importantes de la fotografía directa y cofundador del Grupo f/64.
Nacido el 24 de marzo de 1886 en Highland Park, desde temprana edad destacó por su trabajo artístico en fotografía en blanco y negro, aunque en su comienzos se encuadraba en el pictorialismo, sin embargo en los años veinte evolucionó hacia una fotografía más abstracta.
 En 1921 conoció a Tina Modotti que se convirtió en su amante y por ello entre 1923 y 1925 mantuvo un estudio en México y se relacionó con los movimientos artísticos del momento. La influencia de su amigo el pintor Diego Rivera supuso un cambio completo en su estilo.


El 12 de abril de 1924 expuso una serie de fotografías con tema industrial en el Café de Nadie. Durante su estancia en México mantuvo amistad con Manuel Álvarez Bravo y Frida Kahlo.
En 1927 regresó a California instalando poco después un nuevo estudio en Carmel.
 En sus trabajos fotográficos ya empieza a emplear una gran profundidad de campo y un alto nivel de enfoque en las escenas de paisajes y en sus retratos y de modo especial en los primeros planos de formas naturales poco usuales, que fueron las que le hicieron famoso posteriormente. La mayoría de su obra la realizó en una cámara de fuelle de 8x10 pulgadas lo que le permitía mayor nitidez y definición en las fotografías y poder obtener las copias en papel por contacto. En 1932 es miembro fundador del grupo f/64 que propone esta estética próxima al realismo, que se enfrenta a la concepción pictorialista de la fotografía.


En 1937 obtuvo una beca de la Fundación Solomon R. Guggenheim que fue la primera que se dio a un fotógrafo. Durante esa época realizó varios trabajos por encargo como la ilustración de Hojas de hierba de Walt Whitman.


Sus últimas fotografías las tomó en la reserva de Point Lobos en 1948 y en esa época ya estaba afectado por la enfermedad de Parkinson. Murió en su casa de California el 1 de enero de 1958.



Harry Callahan, su cámara su vida


Harry Morey Callahan (22 de octubre de 1912 – 15 de marzo de 1999) fotógrafo norteamericano considerado uno de los grandes innovadores de la moderna fotografía americana.

"No puedo decir qué es lo que hace a una fotografía. No puedo decirlo. Es misterioso. Abres el obturador y dejas el mundo entrar".

Nació en Detroit, Míchigan y comenzó a fotografiar en 1938 de manera autodidacta. Durante esa década trabajó para el laboratorio fotográfico de General Motors en Detroit. Sobre 1946, recibió el apoyo de László Moholy-Nagy para enseñar fotografía en el Instituto de diseño de Chicago. Callahan se retiró en 1977, cuando daba clases en la escuela de diseño de Rhode Island.

Su hija Barbara nació en 1950. Incluso antes de su nacimiento ya aparecía en las fotografías del embarazo de Eleanor, esposa del fotógrafo. Entre 1948 y 1953 Eleanor (y a veces Barbara) aparecían en las fotos de paisajes como contrapunto a las grandes extensiones de los parques, línea del cielo o el mar.


Tomó fotografías de su esposa Eleanor, y de su hija Barbara así como de las calles, las escenas y los edificios de las ciudades donde vivió, mostrando un fuerte sentido de la línea y la forma, de la luz y la oscuridad. Trabajó con exposiciones múltiples y otras técnicas como dobles y triples exposiciones, desenfoques y película de pequeño o gran formato.


El trabajo de Callahan fue una respuesta muy personal a su propia vida: Era muy conocido por animar a sus estudiantes a convertir sus cámaras en sus vidas, y él mismo daba ejemplo con su vida. Callahan fotografió a su esposa, como tema principal, durante un período de quince años. Eleanor fue esencial para su creación artística desde 1947 hasta 1960. La fotografió en todas partes: En el hogar, en las calles de la ciudad, en paisajes, sola o con su hija, en color o blanco y negro, en desnudos...


Murió en Atlanta en 1999 dejando alrededor de 100.000 negativos y más de 10.000 pruebas de impresión. El Centro de Fotografía Creativa de la Universidad de Arizona, que de manera activa colecciona, preserva y pone a disposición de los ciudadanos la obra de fotógrafos norteamericanos del Siglo XX, conserva su archivo fotográfico.


 Su método de trabajo consistía en salir casi cada mañana, pasear por la ciudad en la que vivía y tomar multitud de fotografías. Después dedicaba cada tarde a sacar pruebas impresas de los mejores negativos que había realizado durante el día. De toda esta actividad fotográfica, el propio Callahan estimaba no haber producido más de media docena de imágenes definitivas al año.


“Para ser un fotógrafo, uno debe fotografiar. Ninguna cantidad de libros estudiados, seminarios a los que se ha asistido pueden sustituir al simple hecho de hacer fotos. La experiencia es la mejor de las enseñanzas. Y por ello no hay garantías de que uno se convertirá en un artista, sólo el camino importa”












http://es.wikipedia.org/wiki/Harry_Callahan_(fot%C3%B3grafo)

Francesca Woodman, juego de espejos

Francesca Woodman nació en Denver, Colorado un 3 de Abril de 1958.
La infancia de Francesca transcurrió entre Boulder, un pueblo de Colorado, y Antella, una aldea de la campiña toscana frecuentada por artistas y exponentes de la alta sociedad de Florencia. Su interés por la fotografía surgió a una edad muy temprana, con solo 13 años empezó con sus primeros trabajos, ya adoptando un estilo característico, casi siempre fotografiando en blanco y negro, con formato cuadrado, y dando prioridad a la iluminación para, a través de ella, conseguir centrar la atención sobre un sujeto principal  en la escena.



Entre los años 1975 y 1979 fue estudiante de la Rhode Island School of Design en Providence, y fue aceptada en el Programa de Honores que le permitía vivir durante un año en las instalaciones de la escuela en Palazzo Cenci en Roma. Allí se identificó con el surrealismo y el futurismo, que desde entonces ganaron presencia en sus fotografías, así como la decadencia, representada en las paredes desnudas y los objetos antiguos que también comenzaron a poblar sus trabajos.


 Se trasladó a Nueva York en 1979, donde quiso hacer carrera fotográfica. Envió portafolios a algunos fotógrafos de moda, pero sus esfuerzos no se vieron recompensados. Debido a su fracaso y a una ruptura sentimental, Woodman entró en una depresión. El 19 de enero de 1981 Francesca Woodman se suicidó saltando por una ventana de Manhattan el 19 de Enero de 1981 con apenas 23 años de edad.


Su obra consiste en retratos de mujeres en blanco y negro, siendo ella misma la modelo en muchas ocasiones. El cuerpo es uno de los temas centrales de su fotografía; las figuras humanas aparecen borrosas, perdidas en la sombra, parecen formar parte de las salas invadidas por el deterioro.


Para Francesca Woodman el medio preferido para sus imágenes era el libro: sus fotos pasaban desapercibidas en galerías, sobre todo si tenían que competir con las imágenes de moda, aumentadas a tamaños descomunales. Diseñó libros para recoger sus fotografías, pero sólo se publicó uno de ellos: Algunas geometrías interiores desordenadas, en 1981.



Si bien sus imágenes revelan una fascinación estética por la muerte y la decadencia, materializada en casas decrépitas, flores secas y paredes desconchadas, sus imágenes no sólo se mantienen ajenas a la desesperación que precede un suicidio, sino que rezuman vitalidad, energía, poder y ansia de experimentación. Casi nunca enseña el rostro y experimenta con su cuerpo desnudo. A veces se mira con los ojos de una mujer y otras con el deseo de un hombre, pero nunca soporta estar fuera del encuadre.



Su obra consiste, mayoritariamente, en retratos de mujeres en blanco y negro, siendo ella misma la modelo en muchas ocasiones. El cuerpo es uno de los temas centrales de su fotografía; las figuras humanas aparecen borrosas, perdidas en la sombra, parecen formar parte de las salas invadidas por el deterioro. Femeninas, sensuales, intensas, a veces dramáticas, pero nunca desesperadas. Así, la mayoría de las imágenes de Francesca parecen tejer un mundo deliberadamente enigmático que le ha valido, junto con una turbulenta estancia en Roma y el epílogo del suicidio, también una fama de fotógrafa con aura maldita.












http://www.enkil.org/2010/10/11/francesca-woodman-un-instante-entre-muchos/

http://es.wikipedia.org/wiki/Francesca_Woodman