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lunes, 27 de enero de 2014

Harry Callahan, su cámara su vida


Harry Morey Callahan (22 de octubre de 1912 – 15 de marzo de 1999) fotógrafo norteamericano considerado uno de los grandes innovadores de la moderna fotografía americana.

"No puedo decir qué es lo que hace a una fotografía. No puedo decirlo. Es misterioso. Abres el obturador y dejas el mundo entrar".

Nació en Detroit, Míchigan y comenzó a fotografiar en 1938 de manera autodidacta. Durante esa década trabajó para el laboratorio fotográfico de General Motors en Detroit. Sobre 1946, recibió el apoyo de László Moholy-Nagy para enseñar fotografía en el Instituto de diseño de Chicago. Callahan se retiró en 1977, cuando daba clases en la escuela de diseño de Rhode Island.

Su hija Barbara nació en 1950. Incluso antes de su nacimiento ya aparecía en las fotografías del embarazo de Eleanor, esposa del fotógrafo. Entre 1948 y 1953 Eleanor (y a veces Barbara) aparecían en las fotos de paisajes como contrapunto a las grandes extensiones de los parques, línea del cielo o el mar.


Tomó fotografías de su esposa Eleanor, y de su hija Barbara así como de las calles, las escenas y los edificios de las ciudades donde vivió, mostrando un fuerte sentido de la línea y la forma, de la luz y la oscuridad. Trabajó con exposiciones múltiples y otras técnicas como dobles y triples exposiciones, desenfoques y película de pequeño o gran formato.


El trabajo de Callahan fue una respuesta muy personal a su propia vida: Era muy conocido por animar a sus estudiantes a convertir sus cámaras en sus vidas, y él mismo daba ejemplo con su vida. Callahan fotografió a su esposa, como tema principal, durante un período de quince años. Eleanor fue esencial para su creación artística desde 1947 hasta 1960. La fotografió en todas partes: En el hogar, en las calles de la ciudad, en paisajes, sola o con su hija, en color o blanco y negro, en desnudos...


Murió en Atlanta en 1999 dejando alrededor de 100.000 negativos y más de 10.000 pruebas de impresión. El Centro de Fotografía Creativa de la Universidad de Arizona, que de manera activa colecciona, preserva y pone a disposición de los ciudadanos la obra de fotógrafos norteamericanos del Siglo XX, conserva su archivo fotográfico.


 Su método de trabajo consistía en salir casi cada mañana, pasear por la ciudad en la que vivía y tomar multitud de fotografías. Después dedicaba cada tarde a sacar pruebas impresas de los mejores negativos que había realizado durante el día. De toda esta actividad fotográfica, el propio Callahan estimaba no haber producido más de media docena de imágenes definitivas al año.


“Para ser un fotógrafo, uno debe fotografiar. Ninguna cantidad de libros estudiados, seminarios a los que se ha asistido pueden sustituir al simple hecho de hacer fotos. La experiencia es la mejor de las enseñanzas. Y por ello no hay garantías de que uno se convertirá en un artista, sólo el camino importa”












http://es.wikipedia.org/wiki/Harry_Callahan_(fot%C3%B3grafo)

W. Eugene Smith, maestro del foto reportaje




W. Eugene Smith, nace en 1918 en Wichita, Kansas ( EEUU ).
Está considerado como uno de los padres del reportaje fotográfico.
Su actividad durante cuarenta años, desde los años 40 hasta los 70 del siglo pasado, han hecho de él un referente para aquéllos que quieren reflejar la realidad mediante la fotografía.
En 1934 es cuando comienza a fotografiar con pasión y comienza a publicar sus fotografías.



A partir de 1937 trabaja para diversas revistas gráficas, llegando a ser corresponsal de guerra durante la segunda guerra mundial, en el transcurso de una acción es gravemente herido.




En 1956 entra en la Agencia Magnum que abandona al año siguiente.

En 1961 pasa un año en Japón trabajando para la empresa industrial Hitachi.

En 1970 se instala en Japón, en Minamata, donde trabaja en uno de sus mejores reportajes que muestra las consecuencias de la polución industrial y del envenenamiento por mercurio.

En 1976 se Instala en Tucson ( EEUU ), donde enseña en la Universidad de Arizona.
El 15 de octubre de 1978 fallece como consecuencia de una hemorragia cerebral.



 Son muy conocidas las disputas que Smith sostiene con los editores fotográficos con los que tiene que trabajar, y es el primer fotógrafo que abre la discusión sobre la importancia de la participación del autor de las fotografías en la edición final, respecto de los procesos de selección de las fotos que finalmente se publican, su orden y disposición en la página, así como los textos y epígrafes que las acompañan. Publica además una serie de libros de sus ensayos fotográficos, en los cuales Smith buscaba tener el auténtico control sobre el proceso de edición de las fotografías del libro, llegando a tener una gran fama de incoformista.


 Una forma de plantearse el hecho fotográfico, era elegir un tema: analizar, investigar y mostrar la opinión  sobre el tema elegido.
Son clásicos los reportajes realizados por W. Eugene Smith sobre Minamata ( 1972 ), Country Doctor ( 1948 ) y también "Spanish Village, 1950".



No sabemos qué es lo que le animó a visitar España en un momento, 1950, en que nuestro país aún estaba inmerso en las secuelas de la guerra civil, con todo lo que supuso esa época ( fascismo, terror, represión, miseria, hambre ). Aún menos nos imaginamos como eligió Deleitosa, en Cáceres ( Extremadura ), una población atrasada en aquel momento y con un modo de vida perteneciente al pasado. Contaba con 2.650 habitantes.



Smith no se limitó a realizar una serie de fotografías sobre el pueblo y sus habitantes, realizó un trabajo de investigación social.
Anotó todos los nombres y edades de las personas entrevistadas, estableciendo una relación con las personas retratadas.


Realizó 1.575 fotografías de Deleitosa y para la redacción final del reportaje utiliza un informe de 24 páginas, con información general sobre España.
Es un análisis socioeconómico, que se centra fundamentalmente en la producción agrícola, los trabajadores, condiciones de trabajo, seguridad social, redistribución de la tierra, paro, analfabetismo, precios, etc.


El reportaje fue publicado en Life, en una época en que las revistas gráficas estaban en pleno auge, aún no había aparecido de forma masiva la televisión.
En el reportaje se incluyeron 17 fotografías de W. Eugene Smith.
Se publicaron unos 22 millones de ejemplares entre la edición original y las reediciones.



















Francesca Woodman, juego de espejos

Francesca Woodman nació en Denver, Colorado un 3 de Abril de 1958.
La infancia de Francesca transcurrió entre Boulder, un pueblo de Colorado, y Antella, una aldea de la campiña toscana frecuentada por artistas y exponentes de la alta sociedad de Florencia. Su interés por la fotografía surgió a una edad muy temprana, con solo 13 años empezó con sus primeros trabajos, ya adoptando un estilo característico, casi siempre fotografiando en blanco y negro, con formato cuadrado, y dando prioridad a la iluminación para, a través de ella, conseguir centrar la atención sobre un sujeto principal  en la escena.



Entre los años 1975 y 1979 fue estudiante de la Rhode Island School of Design en Providence, y fue aceptada en el Programa de Honores que le permitía vivir durante un año en las instalaciones de la escuela en Palazzo Cenci en Roma. Allí se identificó con el surrealismo y el futurismo, que desde entonces ganaron presencia en sus fotografías, así como la decadencia, representada en las paredes desnudas y los objetos antiguos que también comenzaron a poblar sus trabajos.


 Se trasladó a Nueva York en 1979, donde quiso hacer carrera fotográfica. Envió portafolios a algunos fotógrafos de moda, pero sus esfuerzos no se vieron recompensados. Debido a su fracaso y a una ruptura sentimental, Woodman entró en una depresión. El 19 de enero de 1981 Francesca Woodman se suicidó saltando por una ventana de Manhattan el 19 de Enero de 1981 con apenas 23 años de edad.


Su obra consiste en retratos de mujeres en blanco y negro, siendo ella misma la modelo en muchas ocasiones. El cuerpo es uno de los temas centrales de su fotografía; las figuras humanas aparecen borrosas, perdidas en la sombra, parecen formar parte de las salas invadidas por el deterioro.


Para Francesca Woodman el medio preferido para sus imágenes era el libro: sus fotos pasaban desapercibidas en galerías, sobre todo si tenían que competir con las imágenes de moda, aumentadas a tamaños descomunales. Diseñó libros para recoger sus fotografías, pero sólo se publicó uno de ellos: Algunas geometrías interiores desordenadas, en 1981.



Si bien sus imágenes revelan una fascinación estética por la muerte y la decadencia, materializada en casas decrépitas, flores secas y paredes desconchadas, sus imágenes no sólo se mantienen ajenas a la desesperación que precede un suicidio, sino que rezuman vitalidad, energía, poder y ansia de experimentación. Casi nunca enseña el rostro y experimenta con su cuerpo desnudo. A veces se mira con los ojos de una mujer y otras con el deseo de un hombre, pero nunca soporta estar fuera del encuadre.



Su obra consiste, mayoritariamente, en retratos de mujeres en blanco y negro, siendo ella misma la modelo en muchas ocasiones. El cuerpo es uno de los temas centrales de su fotografía; las figuras humanas aparecen borrosas, perdidas en la sombra, parecen formar parte de las salas invadidas por el deterioro. Femeninas, sensuales, intensas, a veces dramáticas, pero nunca desesperadas. Así, la mayoría de las imágenes de Francesca parecen tejer un mundo deliberadamente enigmático que le ha valido, junto con una turbulenta estancia en Roma y el epílogo del suicidio, también una fama de fotógrafa con aura maldita.












http://www.enkil.org/2010/10/11/francesca-woodman-un-instante-entre-muchos/

http://es.wikipedia.org/wiki/Francesca_Woodman