lunes, 17 de octubre de 2011

Odilon Redon 1840 – 1916

Fue un pintor, grabador e ilustrador  nacido en Burdeos. Es considerado un pintor postimpresionista, dentro de la corriente del simbolismo, aunque también se le considera como uno de los primeros precursores del surrealismo.
 Admirador de Poe, su relación con la literatura le llevaría a ilustrar varios libros de su amigo Baudelaire.

La Obra de Odilon Redon se inicia en curiosa oposición a la corriente impresionista dominante en su época. Mientras los impresionistas experimentan con el color, Redon trabaja en una extraordinaria serie de dibujos y litografías que él mismo llamaría "Los Negros".

Toda mi originalidad consiste en dar vida, de una manera humana, a seres inverosímiles y hacerlos vivir según las leyes de lo verosímil, poniendo, dentro de lo posible, la lógica de lo visible al servicio de lo invisible
 Redon da rienda suelta a su fantasía, entremezclando mitos paganos con materialismo científico, animales imaginarios con maquinaria de la Revolución industrial. En su iconografía poética de lo corriente derivado en extravagante y místico se halla la clave tanto del entusiasmo suscitado por su trabajo en contemporáneos, como de su futura consideración como precursor del surrealismo.






Hasta 1890 su trabajo fue casi exclusivamente en blanco y negro, pero poco a poco, y rondando ya los cincuenta años, sus litografías se tornan más luminosas, hasta alcanzar finalmente el color. Es entonces cuando las litografías y dibujos al carbón son sustituidos por acuarelas y óleos. Sus temas siguen siendo los mismos: mitos clásicos, orientales, bíblicos, literarios y científicos adaptados a su particular y un tanto alucinada visión interior.
















miércoles, 12 de octubre de 2011

José Val del Omar



Creador de un talento artístico y tecnológico extraordinario, ''creyente del cinema'' e iluminado por unos nuevos horizontes que formuló mediante las siglas PLAT –que equivalen al concepto totalizador de Picto-Lumínica-Audio-Táctil–, Val del Omar fue contemporáneo y camarada de Lorca, Cernuda, Renau, Zambrano y otros nombres mayores de una Edad de Plata truncada con la Guerra Civil. En 1928 anticipó ya varias de sus técnicas más características, incluyendo el ''desbordamiento apanorámico de la imagen'' fuera de los límites de la pantalla y el concepto de ''visión táctil''. Dichas técnicas, y las del ''sonido diafónico'' y otras exploraciones en el campo sonoro, las aplicaría en su Tríptico Elemental de España, iniciado en 1952 y sólo concluido póstumamente. Pues su obra y su tenaz actividad investigadora –a contrapelo de la incomprensión y el olvido– no empezaron a ser redescubiertas hasta poco antes de su muerte, siendo en cambio el principio de un renacimiento que sigue ganando adeptos. Como él ponía al término de sus films.






lunes, 10 de octubre de 2011

Misha Gordin




Convencional Vs. Conceptual
 


Soy el que toma las fotografías de la realidad existente, o creando mi propio mundo, tan verdadero pero no existente. Los resultados de estos dos acercamientos tan opuestos son notablemente diferentes y, en mi opinión, la fotografía conceptual es una forma más alta de expresión artística que pone la fotografía en el nivel de la pintura, de la poesía, de la música y de la escultura. Emplea el talento especial de la visión intuitiva. Traduciendo los conceptos personales en la lengua de la fotografía, reflejando las respuestas posibles a las cuestiones importantes de ser: nacimiento, muerte y vida. 


Crear una idea y transformarla en realidad es un proceso esencial de la fotografía conceptual. El acercamiento convencional de hoy, con algunas excepciones, domina totalmente el arte de la fotografía. Pero la introducción de la fotografía digital puede cambiar este equilibrio. La facilidad de producir realidades alteradas, traerá una onda nueva de los artistas talentosos, que la utilizarán para expresar su mundo especial de visiones, con todos sus significados, de símbolos y de misterio. ¿En un mundo de la voluntad de la alta tecnología, usted sin embargo cree en la verdad de una fotografía? ¿Es importante? A mí me importa. En todos estos años de crear imágenes conceptuales, intenté hacerlas tan realistas como sea posible. Mis capacidades técnicas han mejorado, permitiéndome ampliar los horizontes para mis ideas. Pero ésta no es la parte más importante del proceso


. El concepto pobre, ejecutado perfectamente,  hace una fotografía pobre. Por lo tanto, el ingrediente más importante de la imagen de gran alcance es un concepto. La mezcla de un talento para crear un concepto y la habilidad para entregarla - ésos son dos bloques de edificio importantes de crear una fotografía conceptual convincente. No es una nueva idea manipular imágenes fotográficas. De hecho todas las imágenes se manipulan a cierto grado. La energía verdadera de la fotografía emerge cuando se espera que la realidad alterada se presenta tan existente y sea percibida como tal. 


Una imagen obviamente manipulada es un truco que demuestra una carencia de la comprensión de la energía única de la fotografía - la creencia grabada en nuestro subconsciente qué fue capturada por la cámara fotográfica tiene que existir. En los mejores ejemplos de imágenes con éxito manipuladas la pregunta "es real ?" no se presenta. Mi primera introducción a las manipulaciones digitales me demostró cómo son las técnicas análogas y digitales similares.


En este momento no veo ninguna razón para cambiar a digital. Todavía prefiero esa calidad que brilla intensamente de la impresión original y del proceso laborioso para alcanzarlo. Todavía, creo, que es solamente materia del tiempo antes de que la tecnología digital substituya a la análoga y el acercamiento conceptual recibirá el lugar bien merecido en el arte de la fotografía. También deseo creer que, en muchos años, los artistas continuaran desarrollando el lenguaje de la fotografía, entendiendo y preservando su energía única.

Escrito por Misha Gordin.

jueves, 28 de julio de 2011

Amy Winehouse - Back To Black



Nuevamente de luto

No dejó tiempo para arrepentimientos,
prefirió mantener su verga húmeda
con su misma vieja y segura apuesta.
Yo y mi cabeza en alto,
y mis lágrimas secas,
aparecen sin él.
Tú volviste a lo que conocías,
hasta ahora desaparecido de todo lo que atravesamos,
y transito por un terreno complicado,
mis probabilidades están apiladas,
y yo nuevamente de luto.

Simplemente nos dijimos adiós con palabras,
me morí como cien veces,
tú volviste con ella...
y yo nuevamente ...

vuelvo a nosotros...

Te amo mucho,
eso no es suficiente,
a ti te encanta soplar y a mi inhalar,
la vida es como una tubo,
y yo soy como un diminuto penique que rueda por su interior.

Simplemente nos dijimos adiós con palabras,
me morí como cien veces,
tú volviste con ella...
y yo nuevamente...

al luto...

nuevamente a...
nuevamente a...

Simplemente nos dijimos adiós con palabras,
me morí como cien veces,
tú volviste con ella...
y yo nuevamente a...

Simplemente nos dijimos adiós con palabras,
me morí como cien veces,
tú volviste con ella...
y yo nuevamente de luto.


http://cuervo-negro.blogspot.com/2007/10/amy-winehouse-back-to-black.html

miércoles, 22 de junio de 2011

Miguel de Molina

Miguel Frías de Molina (Málaga, España, 10 de abril de 1908 - Buenos Aires, Argentina, 4 de marzo de 1993). Conocido artísticamente como Miguel de Molina fue un cantante español de copla.

A los 20 años se dedicaba a llevar grupos de turistas a tablaos flamencos, pero sabe el potencial artístico que posee: voz y aptitudes especiales para la copla española. En 1931 decide dedicarse a tal arte. Triunfa en Madrid, pero es en Valencia donde obtiene sus mayores éxitos, popularizando números como El día que nací yo, Triniá, Te lo juro yo, La bien pagá y Ojos verdes. Ésta última, una de las más célebres coplas españolas, estrenada en el barcelonés 'Café de Oriente', posteriormente sería incluida por Concha Piquer en su repertorio. Molina fue uno de los puntales del género de la copla, con una personalidad única como intérprete masculino.

Más información en: http://es.wikipedia.org/wiki/Miguel_de_Molina




martes, 21 de junio de 2011

Robert Wiene

Inició su carrera muy pronto pero comenzando como actor de teatro para más adelante dar el salto al mundo del cine. Gracias a los conocimientos adquiridos como actor en el teatro el paso al cine lo dio con una experiencia y conocimientos suficientes como para afrontar la dirección con éxito.

Comenzando con el cine mudo, Wiene logro su gran éxito con la película "El gabinete del doctor Caligari" en 1920. Hoy en día se ha convertido en un clásico del cine de terror. Además, este titulo fue la más importante referencia para explicar la corriente creativa que surgió en Alemania en los años 20 y que paso a denominarse como "expresionismo".

Producida por Erich Pommer, no iba a ser Robert Wiene quien la dirigiera si no Fritz Lang, pero este se encontraba en pleno rodaje de "Las arañas" y rechazo el trabajo. Gracias a esta curiosidad, Robert Wiene con su forma de entender la dirección cinematográfica se ha convertido en un icono del "expresionismo" alemán. Doto a su película de grandes contrastes. Luces, sombras y exagerados contraluces. Sobreactuaciones de los actores que hoy en día se consideran aberraciones interpretativas, ambientes y universos irracionales, pesimistas, oscuros, distorsionados. Todo esto repartido en seis actos, y ambientado con un vestuario y maquillaje extravagante y sepulcral, hacen de este cuento de terror un ejemplo a seguir por directores tan actuales como David Linch, Tim Burton o Terry Gilliam.


Como su primera película se puede considerar "La pobre Eva" de 1915 rodada con Emil Jannings considerándose a partir de entonces uno de los directores alemanes que con su producción consiguen mantener viva la industria alemana.

Wiene vio interrumpida su carrera profesional tras la llegada al poder de Hitler en 1933, motivo por el cual se tuvo que exiliar a Hungria donde apenas pudo filmar una opereta titulada "Una noche en Venecia". Después el exilio le llevo a Paris donde en 1938 murió mientras estaba trabajando en el rodaje de
 "Ultimatum" película que más tarde terminaría de rodar Robert Siodmak.








domingo, 19 de junio de 2011

Carl Theodor Dreyer

Carl Theodor Dreyer, 1889-1968, director de cine, fue un personaje único en la cinematografía danesa. Contrario a las concesiones y perfeccionista en extremo, fue considerado como uno de los principales creadores del arte cinematográfico. Debutó como director de largometrajes para Nordisk Films Kompagni, en 1919, con la dramática saga familiar El Presidente (Præsidenten), a la que siguió Páginas del libro de Satán (Blade af Satans Bog, 1921). Esta película resultó demasiado sombría para Nordisk Film, por lo que Dreyer tuvo que realizar sus siguientes cinco películas con la ayuda de otras productoras, suecas, alemanas y danesas. El amo de la casa (Du skal ære din Hustru), de 1925, le supuso ser contratado por una productora francesa, con la que rodó su célebre La pasión de Juana de Arco (La passion de Jeanne d´Arc, 1928), una de las obras más completas del cine mudo. Esta película contribuyó a la consolidación internacional de Dreyer, pero su productora tuvo problemas económicos, con lo que, sólo gracias a un mecenas, Dreyer pudo realizar su siguiente película, Vampiro (Vampyr, 1932).



 En 1934, Dreyer regresó a Dinamarca, donde lo esperaba un período marcado por las dificultades y los proyectos fallidos. Finalmente, en 1943, logró realizar su siguiente largometraje, Dies Irae (Vredens Dag), una historia de amor trágico que transcurre durante el período de la caza de brujas del siglo XVII. Durante los años que siguieron a la Segunda Guerra Mundial, Dreyer contribuyó a la producción danesa oficial de cortometrajes con una serie de películas, entre ellas, Llegaron al ferry (De naaede Færgen, 1948), aunque volvería a pasar mucho tiempo antes de realizar su siguiente largometraje, La palabra (Ordet, 1955), adaptación magistral de una obra de teatro de Kaj Munk que consolidó aún más, si cabe, su reputación internacional. Su última película, Gertrud (1964), que fue muy discutida tras su estreno, ha sido considerada posteriormente como una de las obras maestras del cine moderno.