lunes, 27 de enero de 2014

W. Eugene Smith, maestro del foto reportaje




W. Eugene Smith, nace en 1918 en Wichita, Kansas ( EEUU ).
Está considerado como uno de los padres del reportaje fotográfico.
Su actividad durante cuarenta años, desde los años 40 hasta los 70 del siglo pasado, han hecho de él un referente para aquéllos que quieren reflejar la realidad mediante la fotografía.
En 1934 es cuando comienza a fotografiar con pasión y comienza a publicar sus fotografías.



A partir de 1937 trabaja para diversas revistas gráficas, llegando a ser corresponsal de guerra durante la segunda guerra mundial, en el transcurso de una acción es gravemente herido.




En 1956 entra en la Agencia Magnum que abandona al año siguiente.

En 1961 pasa un año en Japón trabajando para la empresa industrial Hitachi.

En 1970 se instala en Japón, en Minamata, donde trabaja en uno de sus mejores reportajes que muestra las consecuencias de la polución industrial y del envenenamiento por mercurio.

En 1976 se Instala en Tucson ( EEUU ), donde enseña en la Universidad de Arizona.
El 15 de octubre de 1978 fallece como consecuencia de una hemorragia cerebral.



 Son muy conocidas las disputas que Smith sostiene con los editores fotográficos con los que tiene que trabajar, y es el primer fotógrafo que abre la discusión sobre la importancia de la participación del autor de las fotografías en la edición final, respecto de los procesos de selección de las fotos que finalmente se publican, su orden y disposición en la página, así como los textos y epígrafes que las acompañan. Publica además una serie de libros de sus ensayos fotográficos, en los cuales Smith buscaba tener el auténtico control sobre el proceso de edición de las fotografías del libro, llegando a tener una gran fama de incoformista.


 Una forma de plantearse el hecho fotográfico, era elegir un tema: analizar, investigar y mostrar la opinión  sobre el tema elegido.
Son clásicos los reportajes realizados por W. Eugene Smith sobre Minamata ( 1972 ), Country Doctor ( 1948 ) y también "Spanish Village, 1950".



No sabemos qué es lo que le animó a visitar España en un momento, 1950, en que nuestro país aún estaba inmerso en las secuelas de la guerra civil, con todo lo que supuso esa época ( fascismo, terror, represión, miseria, hambre ). Aún menos nos imaginamos como eligió Deleitosa, en Cáceres ( Extremadura ), una población atrasada en aquel momento y con un modo de vida perteneciente al pasado. Contaba con 2.650 habitantes.



Smith no se limitó a realizar una serie de fotografías sobre el pueblo y sus habitantes, realizó un trabajo de investigación social.
Anotó todos los nombres y edades de las personas entrevistadas, estableciendo una relación con las personas retratadas.


Realizó 1.575 fotografías de Deleitosa y para la redacción final del reportaje utiliza un informe de 24 páginas, con información general sobre España.
Es un análisis socioeconómico, que se centra fundamentalmente en la producción agrícola, los trabajadores, condiciones de trabajo, seguridad social, redistribución de la tierra, paro, analfabetismo, precios, etc.


El reportaje fue publicado en Life, en una época en que las revistas gráficas estaban en pleno auge, aún no había aparecido de forma masiva la televisión.
En el reportaje se incluyeron 17 fotografías de W. Eugene Smith.
Se publicaron unos 22 millones de ejemplares entre la edición original y las reediciones.



















José Ortiz Echagüe

José Ortiz Echagüe (Guadalajara, 2 de agosto de 1886 – Madrid, 7 de septiembre de 1980) fue un ingeniero militar, piloto y fotógrafo español.
Como ingeniero destaca su trabajo en el campo de la aviación y el automovilismo. En 1903 ingresa en la Academia de Ingenieros Militares
de Guadalajara, y tras su paso por ella sirvió en la unidad de globos aerostáticos en la Guerra del Norte de África. Obtuvo los títulos de piloto de globos y de piloto de aviación en 1911. Tras su regreso definitivo del Norte de África funda en 1923 Construcciones Aeronáuticas S.A. (C.A.S.A.) y más tarde, en 1950, la primera industria española de fabricación de automóviles en cadena, SEAT.



En el campo de la fotografía artística es quizá el fotógrafo más popular y uno de los más reconocidos internacionalmente. En 1935 la revista American Photography lo consideró uno de los tres mejores fotógrafos del mundo. Algunos críticos lo consideran el mejor fotógrafo español hasta el momento, lo cual es más meritorio porque la fotografía fue una afición a la que dedicaba ratos libres, especialmente los fines de semana y durante sus viajes. Desde el punto de vista artístico y por su formación y temática se le podría considerar el representante de la generación del 98 en la fotografía. Se le suele encuadrar dentro de la corriente fotográfica del pictorialismo, siendo el mejor representante del llamado pictorialismo fotográfico español, aunque esta denominación no le gustaba a Ortiz Echagüe. Su obra fotográfica se enfoca hacia la plasmación de los caracteres más definitorios de un pueblo: sus costumbres y atuendos tradicionales y sus lugares. Consigue expresar con sus fotografías una expresión personal más cercana a la pintura, casi siempre mediante efectos durante el positivado.



En 1898 le regalaron su primera cámara; desde entonces y a lo largo de 75 años realizó miles de fotografías. Revelaba él mismo sus negativos usando una técnica al carbón fresson, corriente en su juventud aunque pronto quedó desfasada. Él la usó en toda su obra artística, lo que daba un especial matiz a sus positivos, así como un mayor contraste, que hace que sus obras sean fácilmente reconocibles. Su producción es enteramente en blanco y negro.



Tanto la fabricación del papel como el procedimiento de obtención de fotografías requerían mucha paciencia, una extraordinaria habilidad y un perfecto manejo de la técnica por lo que, con el paso de los años y a medida que se simplificaban los procesos fotográficos, los pocos fotógrafos que lo utilizaban lo fueron abandonando.

El papel llevaba una fina capa de gelatina a la que se añadía pigmento de color negro y se hacía sensible a la luz. El fotógrafo obtenía copias por contacto basándose en el principio de que en las partes de la imagen que recibían menos luz la gelatina quedaba blanda y las partes de imagen que recibían más luz se endurecían, con lo cual, al lavar la copia –con agua y serrín para producir roce sobre el papel- se eliminaba la gelatina blanda con el pigmento, quedando esa zona blanca y resistía la gelatina endurecida, aprisionando en su interior el pigmento, produciendo zonas negras. De este modo aparece la imagen sobre el papel.


Dicha imagen, con el papel aún húmedo, podía retocarse mediante pinceles, muñequillas de algodón o raspadores lo que daba al autor una gran libertad creativa.
La capacidad de intervención en el resultado final de una fotografía, la mayor riqueza de tonos que proporciona el pigmento y su estabilidad eran los motivos principales de José Ortiz Echagüe para el uso de este procedimiento. Sin embargo, no es este arcaico método lo más importante en las imágenes del autor. Sin un asunto interesante, una buena composición, luces bien dirigidas sobre los modelos y la correcta disposición de la escena, el procedimiento al carbón directo sobre papel Fresson daría lugar a copias vulgares.



Él mismo hizo una clasificación de sus obras al agruparlas en cuatro libros: Tipos y Trajes (1930), España, Pueblos y Paisajes (1939), España Mística (1943) y España, Castillos y Alcázares (1956). A estas colecciones se deben añadir otras dos series: Marruecos y fotos familiares.

En la serie de tipos y trajes contemplamos una sociedad española de gran folclorismo, y a la vez vemos retratos de una gran profundidad humana. Es difícil no sentirse impresionado por ciertas miradas y gestos de los tipos retratados, personajes populares de las calles de algún pueblo español.

En España, pueblos y paisajes vemos, más allá de la mera reproducción del monumento o del paisaje, el contraste de las tierras y de los pueblos.

La serie sobre España mística se centra en las comunidades de religiosos de clausura y en devociones populares como procesiones o romerías. En esta serie nos presenta retratos de monjes que nos recuerdan a los monjes de Zurbarán o El Greco.

La serie de Marruecos fue realizada durante su estancia entre 1909 y 1916 como ingeniero militar en el entonces llamado Protectorado Español de Marruecos.



Los méritos de sus obras son evidentes: la belleza y la majestuosidad de sus fotografías, la delicadeza y la sensibilidad de sus composiciones, su respecto y afecto por los tipos tradicionales que retrata. Sus fotografías siguen causando la fascinación de la época en que fueron tomadas.


La mayor parte de su obra está reunida en el Legado Ortiz Echagüe, en la Universidad de Navarra, que recoge aproximadamente 1.000 composiciones originales realizadas según el método de carbón fresson, así como más de 20.000 negativos. El Museo del Traje de Madrid, dependiente del Centro de Investigación del Patrimonio Etnológico, posee una buena colección de fotografías de la serie de Tipos y Trajes, adquirida en 1933.



El Metropolitan Museum of Art de Nueva York, bajo el título Spectacular Spain, organizó en 1960 una exposición antológica en la que Ortiz Echagüe figuró junto a artistas como Goya. Esta exposición recogía ochenta fotografías de nuestro autor.





Raoul Hausmann

Nace en Viena, en 1886. Su padre era pintor de academia. A partir de 1900, cuando su familia se traslada a Berlín, se dedica a la pintura. En 1912 inicia su colaboración con la revista Sturn, en calidad de articulista.

En 1915 conoció a Hannah Höch con la que tuvo una aventura extramatrimonial con resultados artísticamente productivos pero con una relación turbulenta.
Fue uno de los fundadores del Club Dadá en Berlín, junto a Richard Huelsenbeck, que el 22 de enero de 1918 hizo la primera proclama dadaísta en Alemania . A los pocos días el club se formó estando integrado por Hausmann, Huelsenbeck, George GroszJohn Heartfield, entre otros.

La búsqueda de nuevos materiales  no se hizo esperar mucho, ya que en unas vacaciones con Höch en el mar Báltico se dio cuenta de que en una pared había una foto de un grupo de soldados y el propietario había pegado sobre ella la foto de su hijo en cinco ocasiones.

"Fue como un destello: se podría - lo vi instantáneamente - hacer fotos, únicamente montando trozos de fotografías. En septiembre, ya de regreso en Berlín, comencé a darme cuenta de esta nueva visión, y utilicé fotografías de la prensa y el cine". (Hausmann, 1958)


De éste modo Hausmann se convierte en el descubridor del fotomontaje que fue la técnica más empleada por el movimiento Dadá y que tuvo gran influencia en otros autores y movimientos pictóricos posteriores. Otra de sus aportaciones son los poemas optofonéticos en los emplea de un modo particular los sonidos. También crea poemas por medios automáticos o por combinaciones mecánicas diversas y diversas técnicas tipográficas en el marco del experimentalismo.


En 1919 edita junto a Baader la publicación Der Dada, con el permiso de Tristan Tzara para utilizar ese nombre, la revista contenía dibujos, temas polémicos, poemas y sátiras tipografiados con una multiplicidad de fuentes y de signos.


 En 1920 el club organiza su más importante evento con cerca de 200 obras de artistas como Francis Picabia, Hans Arp, Max ErnstOtto Dix y Rudolf Schlichter, así como las principales obras de Grosz, Höch y Hausmann. Esta exposición tiene gran éxito en Ámsterdam, Milán, Roma y Boston; pero también sirve de ejemplo a los nazis para acuñar su idea del Arte degenerado.


En 1922 conecta con el arte constructivista y, en los años sucesivos, sigue escribiendo colaboraciones en revistas e incluso comienza una novela, Hyle, en 1926 cuando está en Sylt. Es en este lugar, en 1928, donde hace sus primeras fotografías . Sigue publicando artículos sobre arte y fotografía, así como organizando exposiciones.


En 1933 huye de la persecución nazi y se refugia en Ibiza, donde escribe una nueva novela y sigue haciendo fotografías con valor antropológico e histórico-cultural. Huye de nuevo al iniciarse la guerra civil y se refugia en Suiza y en Checoslovaquia, donde organiza exposiciones fotográficas sobre Ibiza.
Después de otras vicisitudes en su huída de los ejércitos nazis, finalmente se traslada a Limoges en 1944. Combina a partir de ese momento sus escritos con las exposiciones fotográficas, entre las que destacan diversas retrospectivas del dadaísmo, hasta que en 1967 tiene lugar una macroexposición de su obra completa en el Museo de Arte Moderno de Estocolmo.


En 1969 está a punto de publicarse su primera novela, escrita muchos años atrás, pero quiebra la editorial. Aparece Melanographie, serie de fotografías experimentales sobre la luz que datan de 1931. En 1971 ve la luz su último libro, Sagemorcin. Muere en Limoges el 1 de Febrero.


  La cultura industrial instituyó nuevas formas de ver y de dimensionar la existencia, a las que la fotografía contribuyó de un modo notable y a las que el artista no pudo permanecer ajeno. Sobre todo el artista de las llamadas vanguardias históricas. Estas, en efecto, afrontaron en el plano ideológico el problema de la relación entre arte y vida y lo resolvieron bien exaltando el maquinismo (futurismo), bien tratando de incorporarse a los procesos productivos, dándoles una forma “estética” (Bauhaus), bien rechazando en su totalidad la cultura burguesa (dadaísmo).


Por esto muchos autores de comienzos de siglo empezaron a ver la cámara fotográfica como un nuevo medio expresivo, un medio aún inexplorado en todas sus peculiaridades y, sin embargo, muy próximo a todas aquellas exigencias de “modernidad” demandadas por los nuevos tiempos y, en especial, por el momento industrial”.

                    La cabeza mecánica el espíritu de nuestro tiempo -1920

Pueda o no conferírsele la paternidad del fotomontaje, Hausmann fue maestro en este sistema de unión de fragmentos, que recuerda al collage cubista. “Normalmente surge motivado por una noticia, por una imagen unida a la actualidad.


El tratamiento que los dadaístas daban a este punto de partida se desarrollaba en su totalidad en clave lingüística y recuerda el análisis freudiano del sueño: se aísla un detalle o un elemento significativo y se relaciona con otros elementos sintagmáticos con connotaciones verbales inesperadas y, por tanto, ajenas, los cuales actúan por acumulación o por sustitución hasta cambiar totalmente el primitivo significado del enunciado icónico originario e incluso transformarlo exactamente en lo contrario.




“El dadaísmo cayó como una gota de lluvia del cielo. Los neodadaístas han aprendido a imitar la caída, pero no la gota de agua” (Raoul Hausmann, años 60).



Manuel Álvarez Bravo

Manuel Álvarez Bravo (Ciudad de México, 4 de febrero de1902 - 19 de octubre de 2002) fue un fotógrafo y cineasta mexicano.

 Reconocido por plasmar el paisaje y la gente de su país con maestría y originalidad. Trabajó al lado del cineasta ruso Sergéi Eisenstein.
Su padre fue un profesor, que de vez en cuando se dedicaba a la fotografía y a la pintura. Álvarez Bravo, antes de dedicarse a la fotografía fue burócrata en varias dependencias, intentó estudiar contaduría, pero en 1915 inició su camino hacia el quehacer artístico y se inscribió en la Academia de San Carlos para estudiar arte y música.
A pesar de estos estudios, Álvarez Bravo siempre ha sido considerado como autodidacta. Su primera influencia importante en el universo de las imágenes la tuvo en 1923 al conocer al fotógrafo alemán Hugo Brehme, quien lo incitó a comprar su primera cámara. Para 1925 obtuvo su primer premio en un concurso local en Oaxaca. Iniciaba pues, la historia de uno de los padres de la fotografía Mexicana. En el mismo año, contrajo matrimonio con Lola Álvarez Bravo (cuyo nombre verdadero era Dolores Martínez de Anda y quien años más tarde, asumió la misma profesión y tomaría artísticamente su apellido).



Por aquellos tiempos conoció a Tina Modotti, Diego Rivera y Pablo O'Higgins, entre otros. Estas amistades lo estimularon ideológica y políticamente hacia el carisma social que distingue toda su obra: plasmar la cultura e identidad mexicanas, con una visión que va más allá de una simple documentación, adentrándose con gran imaginación en la vida urbana y la de los pueblos, los campos, la religión, el paisaje y las tradiciones.



Ese mismo año se volcó por completo a la tarea fotográfica y en 1932 realizó su primera muestra individual en la Galería Posada. En esa época compartió exposiciones con el famoso fotógrafo francés Henri Cartier-Bresson en las salas del Palacio de Bellas Artes de la Ciudad de México, fascinando a André Bretón, quien descubrió en su trabajo un surrealismo innato.



 Durante este periodo se adentró en la experiencia de nuevas soluciones que lo apartaron por completo del lenguaje visual desarrollado por los artistas de la lente que lo antecedieron, empleando elementos que dan mayor énfasis a la capacidad para evocar imágenes, a través de los sugestivos títulos de sus fotografías, basadas en la cultura y en la tradición mexicanas, que denotan una gran perspicacia y, en ocasiones, un fino sentido del humor.


La década de los cuarenta, marcó el inicio de Álvarez Bravo en el mundo del cine con !Que Viva México!(Eisenstein, 1930), y participó en rodajes con personalidades como John Ford y Luis Buñuel. Asimismo, en 1944, fue realizador del largometraje Tehuantepec, y de los cortometrajes Los tigres de Coyoacán, La vida cotidiana de los perros, ¿Cuánta será la oscuridad?  y El obrero . Es en esta década cuando consolida su madurez artística , mediante recursos tales como la yuxtaposición, el aislamiento de detalles y el ordenamiento con rigor geométrico. Ello dio como resultado el manejo simultáneo de lo familiar y lo inesperado, generando una ambigüedad que invita al espectador a ver con nuevos ojos las cosas cotidianas y a construir su propio significado. Falleció el 19 de octubre de 2002 a la edad de 100 años.
Fuente documental Wikipedia





























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