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lunes, 14 de abril de 2014

Fritz Lang


(Viena, 1890 - Hollywood, 1976) Director de cine alemán. Durante su juventud realizó estudios de arquitectura complaciendo así la voluntad paterna; pero más tarde se inclinó hacia la pintura, vocación que lo llevó a abandonar el hogar familiar y a emprender una serie de largos viajes. En 1914, con motivo del estallido de la I Guerra Mundial, regresó a Austria, se enroló en el ejército y cayó herido; fue en el hospital militar donde conoció al director de cine Joe May, al que mostró sus dibujos y algunos de sus relatos; éste no dudó en contratarle como guionista.




El primer título de Lang que se llevó a la pantalla fue Die Hochzelt im Exzentrik Klub, obra dirigida por May en 1917 y actualmente desaparecida; el resultado desilusionó notablemente al joven guionista y decidió dirigir él mismo sus propias películas. La primera de ellas que se conserva es Die Spinnen (1919), en la que se percibe ya su desarrollado sentido volumétrico para la composición de imágenes y su sensible talento dramático para el relato. Desde este momento Lang pasó a engrosar y enriquecer las filas del expresionismo alemán.



Durante su etapa en Alemania rodó obras maestras como las dos partes de El doctor Mabuse (Dr. Mabuseder Spieler, 1922; Spione, 1928), las dos partes de Los Nibelungos (Sigfrido y La venganza de Crimilda,1924), Metrópolis (1927), La mujer en la luna (1931), M, el vampiro de Düsseldorf (1931) y Eltestamentodel doctor Mabuse (1932), películas en las que se repiten los motivos referentes al mundo
subterráneo(cuevas, sótanos, galerías), las imágenes desdobladas en espejos y otras visiones ilusorias.
















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En 1933 huyó de la Alemania de Hitler y buscó refugio en París. Atrás dejó a su esposa, Thea von Harbou, guionista de cine que le había ayudado en la confección de algunas películas y que se había adscrito activamente al movimiento nazi. Una vez en la capital francesa, Lang rodó una adaptación de la obra teatral de Ferenc Molnar Lillom (1934), sin cosechar demasiado éxito. Pasados dos años consiguió trasladarse a Estados Unidos, donde firmó una serie de contratos con la Metro Goldwyn Mayer.



Su etapa americana también dio grandes obras a la cinematografía, en esta ocasión cargadas de crítica social y de reflexiones sobre el individuo y la justicia. De entre ellas cabe destacar Furia (1936), Sólo se vive una vez (1937), La venganza de Frank James (1940), La mujer del cuadro (1944), Los sobornados (1953), Mientras Nueva York duerme (1956) y Más allá de la duda (1957).






Los criterios comerciales impuestos a Lang durante el rodaje de estas dos últimas películas incitaron al artista a abandonar los Estados Unidos en busca de mayor libertad creativa. Una compañía alemana le produjo dos filmes en la India: El tigre de Esnapur y La tumba india (1959). En 1961 dirigió su última película, Los crímenes del doctor Mabuse. La pérdida de la vista le impidió seguir trabajando. Su ingente obra abarcó todos los géneros, excepto la comedia.






domingo, 26 de enero de 2014

Max Klinger

Considerado padre del grabado moderno en Alemania. Max Klinger nació en Leipzig en 1857 y murió en 1920. En sus pinturas, esculturas y dibujos, se aprecia la fuerza del simbolismo y el dominio de la mezcla de técnicas diversas.

Entre sus influencias destacan Menzel y Goya. Pero cuando aproximadamente en 1900 conoce a Arnold Böcklin, su obra se ve sustancialmente influenciada por éste. Klinger fue afamado y también cuestionado por su célebre serie de grabados titulada: “Paráfrasis sobre el descubrimiento de un guante”, en la que se sumerge en campos del inconsciente, representando sombras de temores y deseos, dando pie a novedosas interpretaciones psicoanalíticas.

Cuando vemos una de sus obras, nos recuerda uno de esos sueños que hemos tenido alguna noche y que es imposible borrar de nuestra memoria; un sueño que por más intentos que hagamos, no le hallamos explicación y que sin embargo, en nuestro fuero interno, sabemos que se trata de una parte preciada y delicada de nuestro propio mundo.  Klinger nos muestra un mundo quimérico sujetado con delgados hilos hacia la realidad.