jueves, 16 de enero de 2014

Daniel Gil, diseñador gráfico




Nacido en Santander el 17 de febrero de 1930. Desde muy joven sintió inclinación hacia las artes plásticas lo que le llevó a estudiar Artes y Oficios en Santander y realizar posteriormente estudios de Bellas Artes en Madrid, carrera que abandonó para regresar a su ciudad natal. De regreso en Santander, se incorpora a los círculos artísticos y literarios de la época.
En los años cincuenta estudió en la Escuela de Ulm, en Alemania, dirigida entonces por Otl Aicher. De vuelta a España se dedicó al diseño de portadas de discos, pero en 1966 comenzó a trabajar para Alianza Editorial, de la mano de Javier Pradera, donde desarrolló su obra más conocida como diseñador gráfico: las portadas de la colección “El Libro de Bolsillo”. Gil rompió con una estética editorial excesivamente convencional para introducir un nuevo lenguaje gráfico más innovador y experimental. Durante años contribuyó a crear una de las imágenes más sólidas y atractivas del diseño gráfico español y se convirtió en un referente para todas las nuevas generaciones de creadores gráficos.


En 1984 recibió la Medalla de Oro de Bellas Artes. Sin embargo, los Premios Nacionales de Diseño no tuvieron en cuenta la magnitud de su figura hasta que en el año 2001 le concedieron una mención honorífica que Gil rechazó.

Falleció en Madrid, el 14 de noviembre de 2004.














miércoles, 15 de enero de 2014

Emily Brontë, dormir no me trae felicidad

Emily Brontë (Thornton, Yorkshire, 30 de julio de 1818 - Haworth, Yorkshire, 19 de diciembre de 1848) fue una escritora británica. Su obra más importante es la novela Cumbres borrascosas, publicada en 1847 y considerada un clásico de la literatura inglesa.












Dormir no me trae felicidad,
nunca mueren las evocaciones;
mi alma se entrega a la miseria
y vive en exhalaciones.
Dormir no me trae descanso;
las sombras de los fallecidos
nunca veo al despertar
rodeando mi lecho frío.
Dormir no me trae esperanza;
cuando esté durmiendo vendrán,
y con sus tétricas imágenes
ahondarán la oscuridad.
Dormir no me trae fuerza
ni poder de protección,
sólo navego un mar oscuro,
una ola de decepción.
Dormir no me trae amigos
para calmarme y poder soportar;
todos miran, ¡con tanto desprecio!,
y aparece mi pesar.
Dormir no me trae deseos
para ocultar mi corazón perseguido;
mi único deseo es olvidar
en el sueño del fallecido.

lunes, 13 de enero de 2014

Gustave Moreau

Gustave Moreau (París, 6 de abril de 1826 - íd., 18 de abril de 1898) fue un pintor francés, precursor del Simbolismo y célebre por su estética decadente.

Gustave Moreau nació en París el 6 de abril de 1826, en el seno de una familia burguesa que no puso obstáculos a su vocación artística.

La obra de Moreau está a caballo entre el Romanticismo y el Simbolismo. Aunque es frecuente incluir a Moreau en la nómina de los pintores simbolistas, su obra se anticipó en varias décadas a la proclamación oficial del movimiento por Jean Moréas en 1886.
En las primeras obras de Moreau son destacables las influencias de Ingres, en el tratamiento de la anatomía, especialmente masculina, y de Delacroix, en cuanto a la elección de temáticas exóticas, a través de su mentor Théodore Chassériau, quien había sido discípulo de ambos. Con el tiempo, la obra de Moreau va concediendo menor importancia a la línea y más al colorido. De su última etapa, se conserva en el museo Moreau una serie de acuarelas que la crítica contemporánea considera muy próximas a la abstracción.



El mundo de Moreau está poblado de adolescentes andróginos y mujeres fascinantes y perversas (como la Salomé de su cuadro La aparición, pero también Dalila o Deyanira), Muestra también una cierta predilección por lo monstruoso. Es patente su interés por lo oriental tanto en la elección de los temas como en la ambientación decadente de sus cuadros (Júpiter y Sémele, por ejemplo, evoca poderosamente el arte de la India).


No frecuentó mucho los temas cristianos, aunque en 1862 pintó, por encargo, un Vía Crucis para la iglesia de Notre-Dame-de-Decazeville. Sin embargo, dos temas de la iconografía cristiana son recurrentes en su obra: el de la Piedad y el de San Sebastián. Es destacable también Un cuadro religioso bastante tardío, La flor mística (hacia 1890), de carácter alegórico, en el que la flor de la Iglesia se alimenta de la sangre de los mártires.


Puede considerarse precursor del Simbolismo. Su influencia es decisiva en artistas emblemáticos del movimiento como Odilon Redon. Su obra posee una textura onírica que hizo que fuese revalorizada, ya en el siglo XX, por los surrealistas.
Aunque Moreau rechazó siempre ser un pintor literario, debe destacarse el impacto que su obra causó entre literatos tan relevantes como Théophile Gautier o J. K. Huysmans, entre muchos otros, atraídos por su estética simbolista y decadente.

http://es.wikipedia.org/wiki/Gustave_Moreau